El pueblo desatendido


 

Por Natalia A. Bonilla Berríos

Todavía están allí, viviendo en campamentos. Todavía la mayoría no regresa a sus casas porque no tienen techo. Todavía claman ayuda, comida, atención, trabajo, dinero.

¿Y dónde están los $3.5 billones de dólares en ayuda económica que los países vecinos prometieron? ¿Por qué tres meses después del terremoto del 12 de enero de 2010 Haití cayó en el olvido de nuevo?

Dos razones principales contribuyen a este hecho: los medios de comunicación y los Estados que se comprometieron.

La prensa fue determinante para que sus naciones actuaran a favor del pueblo haitiano, ejerciendo presión con imágenes de dolor, escritos y videos de devastación y sufrimiento.

Pero, ¿en qué momento Haití dejó de ser una prioridad en cobertura, reflexión y acción?

Tres meses duró. Como luz parpadeante en el Caribe, la nación más pobre de América necesitaba más que fondos, ayuda humanitaria o reconstrucción. Necesitaba lo que necesita ahora: dirección.

¿Qué mejores candidatos para la tarea que los propios países aledaños? Tanta democracia y solidaridad de los vecinos por su desgracia y pocos fueron los que continuaron auxiliándolos.

Y quizás la irresponsabilidad más grande la tendrían los medios de comunicación por desatender la noticia que les consiguió fama y a sus reporteros, premios. Por no tener en cuenta que aunque “aburra” hablar de este país todo el tiempo,  sus audiencias deben seguir alertas y demandando a sus gobiernos a que prosigan con la promesa de enviar dinero, mano de obra, medicina y consejos administrativos y financieros para evitar nueva corrupción. Para que, precisamente, no utilicen el 12 de enero de cada año como excusa para exigir lo que en 364 días se han descuidado en denunciar.

En las próximas semanas se conmemorará el aniversario del trágico evento.  Con medio millón de damnificados, 220,000 muertos serán recordados en silencio. Añadiendo las víctimas del cólera y el Huracán Tomás, las cifras de pérdidas humanas aumentarán. Y entonces quedará preguntarse, ¿hasta cuándo la miseria persistirá?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s