La paz, según el Nobel


Por Natalia A. Bonilla Berríos | Columna publicada en 80 grados

Inesperada, abrumadora y controversial fue la nominación del presidente de Rusia, Vladimir Putin, al Premio Nobel de la Paz.  Su candidatura, propuesta por la Academia Internacional de la Unión de las Naciones del Mundo (AIUNM) el pasado 1 de octubre, tomó como referencia la mediación del líder en evitar una inminente intervención militar de Estados Unidos en Siria.

La denuncia estadounidense era explícita. El ejército de Bashar Al Assad había utilizado armas químicas contra su pueblo (claramente en violación de la Convención sobre Armas Químicas) y al cruzar la “línea roja” impuesta por el presidente Barack Obama, una represalia urgente era necesaria para legitimar la autoridad de la administración.

Esta medida de carácter abrupto fue considerada sin que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hubiera finalizado su investigación. Una columna de opinión de Putin, publicada en la fecha simbólica del 11 de septiembre, dio revés a la situación y extendió el brazo de diplomacia rusa que asombró a muchos. Putin acordó con Assad destruir todo el arsenal químico con el fin de frenar un mayor conflicto.

Para leer la columna completa, accede aquí

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s