Pensar en Gaza, muchas preguntas


Escribir sobre el conflicto en Gaza es difícil por un sin número de razones. Quizás la primordial responde al hecho de que la mayoría de nosotros no hemos estado allí, en el terreno, para presenciar lo que sucede. Opinamos a base de lo que vemos en los medios de comunicación, lo que escuchamos de fuentes o amigos cercanos que sí han ido o convivido con el pueblo palestino y con el israelí, también; y otros tantos, bueno, asumen los estereotipos más redundantes. Porque así es más fácil participar de una conversación acerca del tema, adoptar una postura común y luego, retornar a los quehaceres de la vida diaria.

Por Natalia A. Bonilla Berríos | @nataliabonilla

Escribir sobre el conflicto en Gaza es una tarea necesaria. Más de lo que estas líneas, y las incontables historias publicadas en la prensa internacional, podrían hacerle alguna vez justicia.

Hace dos semanas, el asesinato de tres jóvenes israelíes encendió la volátil tensión entre Hamas y el ejército de Israel. Según la Organización de las Naciones Unidas, hasta el momento, 550 palestinos, una gran cifra de ellos, han perecido y más de 100,000 han sido desplazados. El Consejo de Seguridad de la ONU ha pedido un alto al fuego. Pero, quién sabe qué ocurrirá.

Israel, con todas sus fallas e intereses controversiales, ha solicitado en dos ocasiones ya un cese de hostilidades. Eso no ha sucedido. Hamas ha negado aceptar el acuerdo. Mientras, los ataques entre militantes ponen en detrimento la seguridad de ambas sociedades, niños heridos, hospitales apestados de personas, muertos en las calles, bombardeos sin cesar… las imágenes no dejan de ser desoladoras, probablemente puros reflejos de la propia realidad.

El conflicto palestino-israelí se extiende más allá de Gaza.  Es un tema que caldea muchas pasiones donde quiera que se discuta porque, por décadas, ha simbolizado el “lado oscuro de la humanidad”. Aquí no es cuestión de detenernos a considerar, solamente, las continuas violaciones a derechos humanos y civiles, la falta de reconocimiento legítimo por parte de la comunidad internacional de la autodeterminación de los pueblos (de ambos, Israel y Palestina); el odio infundado por grupos extremistas y el culto a la militancia, los muros y las armas como vía para asegurar la paz y la subsistencia por parte del ejército israelí. No, esta situación llegó a alcanzar un punto de “no retroceso”.

Por tal razón, quisiera entender cómo llegamos a esta coyuntura y rechazar como caducada la excusa de que “la historia se repite a sí misma” porque eso indicaría que los seres humanos no tenemos capacidad de agencia, no podemos cambiar, no sabemos recapacitar. Tengo mucha fe en nosotros como para aceptar esa mentalidad.

Por tal razón, quiero utilizar este post para lanzar preguntas sobre tres artículos que he leído estas semanas que me parecen meritorios de atención y a los cuales les invito a leer también. Podría atribuirse esta reflexión a un deseo propio de entender cómo se llegó a esta coyuntura para rechazar, consciente y tajantemente, la noción de que “la historia se repite a sí misma” porque eso indicaría que los seres humanos no tenemos capacidad de agencia, no podemos cambiar, no sabemos recapacitar. Tengo mucha fe en nosotros,la humanidad como para aceptar esa mentalidad.

Tal vez, al final de este ejercicio, podamos encontrar respuestas juntos o compartir impresiones si así desean.

  1. Moral Clarity in Gaza, por Charles Krauthammer (Washington Post)

Israel accepts an Egyptian-proposed Gaza cease-fire; Hamas keeps firing. Hamas deliberately aims rockets at civilians; Israel painstakingly tries to avoid them, actually telephoning civilians in the area and dropping warning charges, so-called roof knocking.

“Here’s the difference between us,” explains the Israeli prime minister. “We’re using missile defense to protect our civilians, and they’re using their civilians to protect their missiles.”

Impresiones: Aparte de la visión “blanco y negro” del autor, refiriéndose tajantemente a los integrantes de Hamas como victimarios y al pueblo de Israel como las víctimas, no especifica ¿qué rol juega entonces los residentes de Gaza? ¿Son daños colaterales?

De igual forma, plantea que Hamas quiere la eliminación del estado judío pero, falla en presentar ¿cómo el gobierno de Hamas ha beneficiado a los palestinos? (Si en algo). Procede a establecer que los palestinos eligieron al grupo como su representación y sin embargo, ¿qué constancia hay de que los resultados de los comicios no fueron alterados?

¿Cómo dar por sentado que Israel realmente quiere que un estado palestino tenga éxito a la vez que emprende una campaña de construcción de asentamientos en Cisjordania? ¿Podría considerarse que, la comunidad internacional ha culpado a Israel por el conflicto porque ya es un Estado constituido y está impidiendo que otro se forje (o lo haga pero, bajo sus condiciones)?

  1. A War We Didn´t Want, por Michael Herzog (Foreign Policy)

Ever since Israel unilaterally evacuated Gaza in 2005, Israelis often say that while Israel left Gaza, Gaza never left Israel. I was reminded of this as the Israel Defense Forces (IDF) undertakes yet another ground operation to stop the firing of rockets into Israel. For 10 days prior to the incursion, Hamas and other Palestinian armed groups in Gaza fired some 1,400 rockets all over the country, driving millions of Israelis into bomb shelters. Israel tried to stop the rockets through airstrikes, but when Hamas continued to fire and rejected an Egyptian cease-fire proposal, Israel was left with little choice other than a ground operation.

Impresiones: Tras la atención mediática que ha tenido este conflicto por casi medio siglo, parece ilusorio pensar que Israel sí está interesado en salvaguardar las vidas de los civiles en Gaza. Pero también, el autor hace un loable esfuerzo en argumentar que Israel ha vivido con un grupo terrorista al borde de sus fronteras por gran parte de su existencia y, ante la alternativa de luchar o negociar, la violencia ha sido considerada como el mejor lenguaje por ambas partes.

Eso no quita cuestionarse que, ¿cuánto cuesta una vida en este territorio? ¿Acaso Hamas “sufre” al ver a sus compatriotas heridos o asesinados como resultado de estos ataques? ¿O se amparan en la mentalidad de “el fin justifica los medios”? ¿Qué es Gaza realmente? ¿Un territorio donde la vida es condicionada por otros, un sitio visto con pena por muchos pero que debe ser ignorado porque es demasiado conflictivo entrometerse?

¿Qué valor tienen las voces de los heridos y asesinados palestinos, sus familiares, los miles de desplazados para los medios de comunicación, para la comunidad internacional y para nosotros? ¿Qué valor tienen las voces de los heridos y asesinados israelíes y sus familiares para los medios de comunicación, para la comunidad internacional y para nosotros? ¿Estamos ya acostumbrados a la repetición del desenlace que nos hemos convertido inmunes al dolor y sufrimiento de otros como destacara en su libro la ilustre Susan Sontag?

  1. Gaza, el brazo de la desgracia por Soha Abboud-Haggar (El Mundo)

Se diría que Gaza es hija de la tragedia. En Occidente se tuvo noticias de ella cuando el viajero tingitano Ibn Batuta, narró que, en 1346, la peste había exterminado a 22.000 gazatíes, más de la mitad de su población. La siguiente noticia relevante que de allí llegó fue en 1799, la entrada a sangre y fuego de las tropas napoleónicas y el fusilamiento de 4.000 prisioneros para no tener que alimentarlos.

Impresiones: El título, la foto y el tono del escrito: fatalistas. Empero, ¿por qué no utilizar ese adjetivo para describir el conflicto que de por sí, tiene connotaciones muy trágicas y pesimistas? ¿La prensa hace algún bien siempre victimizando a Gaza cuando también podría urgir por más agencia de parte de las partes involucradas o la comunidad internacional para negociar la paz? ¿Acaso la paz como concepto e ideal dejó de existir para esta región? ¿Por qué se descarta? ¿Por qué se abandona a su suerte a ambas partes cuando, bien es sabido, que ninguna ha podido en décadas honrar un acuerdo mutuo? ¿Por qué se destaca a Gaza pero se obvia a la “completa” Palestina?

Finalmente, creo que lo más importante sería preguntarse, ¿cuándo, ellos y todos nosotros, dejaremos de ver el conflicto palestino-israelí como una causa perdida?

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s