Tres semanas más para el desarme de las FARC


farc-inicia-la-dejacion-de-armas-este-miercoles-541087

El día D+180 llegaría y tras de sí, un incumplimiento. Para evitar la lluvia de críticas, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, amplió el plazo para la entrega de armas de las FARC hasta el 20 de junio. ¿A qué se le atribuye el fallo?

Santos anunció ayer un cambio al cronograma del desarme originalmente acordado entre el Gobierno y las FARC. Con esta decisión, el mandatario prevé que todos integrantes de la guerrilla (alrededor de 7.000) dejen sus armas en los contenedores del Mecanismo de Monitoreo de la ONU y se identifiquen y eliminen unas 900 caletas o depósitos de armamentos que tiene el grupo en varias zonas del país. A principios de mayo, el grupo sólo había entregado unas 1.000 armas y la lista completa de sus bienes (para reparar a las víctimas) aún no ha sido revelada.

“Serán 20 días adicionales para el desarme y 60 para la reincorporación”, dijo el presidente colombiano. Ante la mirada de críticos del proceso, aseguró que el nuevo plazo en términos de tiempo “no es nada para terminar bien 53 años de enfrentamiento y violencia fratricida”.

El impacto de esta noticia no es tan preocupante como el fallo de la Corte Constitucional que modificaba el procedimiento “fast-track”, que facilitaba la rápida implementación del acuerdo de paz. La sentencia representa, para las FARC, un golpe al proceso ya que estipula que el acuerdo final de paz puede ser modificado y que el trámite para la aprobación de unas 100 leyes (que faltan para su implementación) tomaría un tiempo ordinario. Según dieron a conocer en un comunicado, los altos comandos de la guerrilla declararon que el dictamen “contiene el peligro de renegociar un vez más en el Congreso y por qué no decirlo, de estimular el saboteo de su desarrollo normativo, como ha sido ha sido intención y manifestación declarada de los sectores de la ultraderecha que tiene asiento en esa corporación”. (Ver documento completo aquí)

Hasta la fecha, tres reformas constitucionales (incluyendo el Fondo de Tierras y la obligación del Estado de cumplir el Acuerdo Final de Paz por los siguientes tres periodos presidenciales) y otras tres leyes se han aprobado junto con unos 20 decretos con rango de ley. Entre las legislaciones aprobadas por el Congreso se encuentra la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) para enjuiciar tanto a guerrilleros como a soldados del Ejército que hayan cometido crímenes graves o de lesa humanidad durante el conflicto armado. El lento establecimiento de este organismo ha preocupado a un sector de la población que teme que los guerrilleros no sean llamados ante la justicia y desaparezcan cuando finalice el período de reincorporación.

Las FARC sin las armas” es un buen artículo publicado por Semana para retratar lo difícil y esencial que es el desarme para el éxito del proceso de paz e iniciar la reintegración de los excombatientes. Entre sus líneas, hace hincapié en el simbolismo que guardan las armas para las FARC y cómo al entregar los fusiles dejan de ser guerrilleros. En el recuento, explica que

Al dejar las armas las Farc dejan también atrás uno de sus paradigmas fundacionales: la combinación de las formas de lucha. Desde su nacimiento, este grupo usó tanto la acción militar irregular como la acción política a través del Partido Comunista, y durante los años ochenta, con la Unión Patriótica. La combinación de armas y urnas fue nefasta y terminó dándole excusas a la extrema derecha del país para cometer el exterminio de los militantes de los candidatos y líderes comunistas. En medio de ese baño de sangre, las Farc optaron por el camino de la guerra frontal, y se alejaron de la política en su expresión pública e institucional. Destacados líderes de ese grupo, como Iván Márquez o Jesús Santrich, dejaron sus puestos en el Congreso o en la administración pública y se fueron al monte. Durante los últimos 20 años libraron una guerra sin cuartel, cruel y degradada.

Con la esperada entrega, se prevé que los guerrilleros pierdan parte de su identidad y que busquen ser aceptados a una sociedad dividida que no está del todo convencida en las condiciones de su reincorporación a la vida civil. Tomando en consideración este escenario, la resistencia a la entrega de armas está ligada a la poca confianza que hay sobre la gestión del Estado y que el acuerdo se quede en promesas. RCN ha hecho un recuento del estatus de 10 claves del acuerdo, la mayoría implementados a parcialidad.

La vigencia de las zonas veredales de transición terminará el 1 de agosto. La Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación ha asegurado que, posteriormente, estos espacios serán utilizados para la capacitación y reincorporación.

(Foto de portada tomada de elcolombiano.com, crédito EFE)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s